jueves, 25 de noviembre de 2010

Poderoso cabellero es don Dinero (Parte I)

Poderoso caballero es don Dinero.

Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.


Quevedo

   Ultimamente, andamos todos con el corazón en un puño pensando que nuestro país va a necesitar de un rescate. La mayoría de la gente no entiende y lo que es peor, ni siquiera se pregunta de que va todo este lio que se está tratando y la razón de las cosas que están ocurriendo. Os voy a dar una breve pero sencilla explicación de lo que está ocurriendo y de su porque.

   Los países, como cualquier pequeña economía domestica, tiene unos gastos y unos ingresos. Los ingresos suelen ser por recaudación de impuestos, tasas, e ingresos extraordinarios por venta de empresas públicas, etc. Sus gastos, pues todo el mantenimiento de las diversas políticas y leyes que en función del color de cada gobierno puede variar (menos de lo que os podéis pensar) la importancia de según que partidas (me refiero a gasto social y/o gasto militar y/u otros de mil tipo).

   Pues bien, si un país se gasta mas de lo que ingresa, incurre en un déficit al que llaman, déficit público. Ese déficit si se repite año tras año, se va acumulando y la suma de muchos deficits se llama deuda. Hasta aquí la cosa esta clara. Continuemos.

   Está claro que las deudas hay que pagarlas o financiarlas, ya sea Pepe Villalobos o Perico el de los Palotes, y el Estado Español no se libra tampoco. Pero ¿cómo se consigue dinero para pagar la deuda pública?

   Pues lo primero y más fácil e inmediato es aumentar los impuestos, pero tiene consecuencias, como una disminución del consumo, y por consecuencia un aumento de paro. No siempre es así, pero si tu tienes menos dinero porque pagas mas impuestos, ¿sales mas de copitas o prefieres tomártelas en casita?, pues el camarero de tu bar de copas, si todos sus clientes piensan lo mismo tiene que ir cambiando de trabajo. Conclusión de esta solución, la deuda publica financiada con impuestos puede generar paro, y eso te afecta.


   La segunda forma es reduciendo los gastos. Lógico, ¿no?. Pero claro, eso significa menos obras, y menos inauguraciones de cara a las elecciones y eso, los políticos lo llevan mal. Gastar el dinero que no es propio es demasiado fácil, y por eso el Estado tiene año tras año, independientemente haya crisis o no, en un perpetuo déficit público. Pero en esta ocasión no ha habido forma y el gasto en años anteriores fue tal que han tenido que meter tijerezazo. Lo sangrante es que casi siempre pegan justo por pecadores y por ejemplo, los beneficiarios de la ley de dependencia, no van a recibir el dinero que les corresponde hasta vete a saber, o la justicia seguirá con su crónico retraso por falta de medios hasta vete a saber, o las ayuda a la natalidad son prácticamente nulas. o la educación o..etc.

   Otra forma de pagar la deuda es algo que con la peseta se podía hacer y es el sueño de cualquiera de nosotros. Antes España podía fabricar dinero porque tenía la peseta. El problema, que aumentaba el dinero que andaba por el mundo, y cuando hay mas dinero, pero el oro que estaba el la caja fuerte del Banco de España seguía siendo el mismo, pues ese dinero realmente valía menos, y por lo tanto para que las cosas siguieran costando su valor real tenían que aumentar su precio, osea inflación. Y si el común de los mortales tenía el mismo sueldo pero las cosas valían más, pues dejaba de consumir algunas cositas prescindibles porque si no no llega a final de mes, y esto, al igual que la anterior solución genera paro. Osea que la conclusión de esta solución coincide con la anterior. También podía ocurrir una devaluación de la moneda, cosa que ocurrió si mal no recuerdo tres veces durante el gobierno de Felipe González. Pero esto ahora mismo con el Euro no es posible, porque estas decisiones se toman en el Banco Central Europeo.


   Otra solución es pagar la deuda pidiendo un crédito a corto, medio o largo plazo, en función de la cuantía del dinero que debes. Osea que si te compras una casa, la pagas con una deuda a largo plazo, osea hipoteca. Si es un coche, con una deuda a medio plazo. Y si es un ordenador, pues a corto plazo. Los países igual. Para ello se emiten bonos del estado en los mercados financieros donde en función del plazo y del riesgo percibido se fijan unos tipos de interés muchísimo mas bajos que los que te dan a ti un banco por prestarte dinero. Esta es la solución es la que nos trae por el camino de la amargura en estos días.

  En esta entrada simplemente he resumido de manera general que es la deuda pública y como se financia. En la próxima de manera mas breve y sencilla os voy a explicar el porque especulan con la deuda y quien se beneficia de ello. Daré al Cesar lo que es del Cesar.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Yo soy Quijote

   Yo soy Quijote. Sin ningún genero de duda. Lo soy. Y por esta misma razón comienzo hoy a escribir este Blog.

   El Quijote, se armo caballero en una en una venta manchega, con el objetivo de cumplir ciegamente los principios de la caballería para, impulsado en el fondo por la bondad y el idealismo, busca «desfacer agravios» y ayudar a los desfavorecidos y desventurados. Yo a partir de hoy también.


   Yo no se vosotros, amigos Sanchos, pero yo ya me canse. Me he cansado de guardar silencio, y de resignarme a ni siquiera protesta porque los gigantes que nos rodean por todas partes sean de tal tamaño que antes de comenzar  ya seamos vencidos. Pues aunque ni los gigantes sepan de mi existencia, no dejaré por ello de cargar contra dichos gigantes, que lo son y no simples molinos de viento.


   Comenzar este Blog, rondaba por mi cabeza ya hace tiempo. ¿Sobre qué que escribiré? Pues de todo lo que me mueva por dentro. De lo humano y de lo divino. De la eterna búsqueda de la felicidad y de encontrar nuestro lugar en este frío mundo. Rondaré con mis letras todo aquello que considera que merece de una punzada con espada o un alago por su humanidad. Plasmaré en cada una de las letras que escriba, todo mi alma y mi corazón, y en alguna ocasión, algo de mi razón.

  El tiempo de callar y de resignarse, conmigo se acabó. Desde ahora comienza mi viaje para desfacer entuertos, reparar injusticias, y luchar contra villanos y malandrines. Que sean estas letras, uno de tantos esfuerzos mios para luchar y conseguir un mundo mejor, aunque me muelan los huesos los molinos de viento.

  Que tiemblen los gigantes porque comienza mi cruzada.